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Me reconcilio con la ignorancia, con la mía per se, a base de miolaxtán. La dosis justa flota en el culín de leche y se filtra hasta el músculo maltrecho; esa contusión insana sobre la que me tumbo, porque no me queda otra que soportar así el dolor trasero: haciendo "sofing". Es el vocablo de la semana; nunca antes lo utilicé tanto. "Zapping" tampoco, ni seguro médico, ni "lumbar" y mucho menos "cervicalgia". Me enfrento al estancamiento, al mío per se, a base de spray frío. Bien presionado reaviva las neuronas, gracias al efecto rebote del cosquilleo lumbar. Porque algo pasó en este tiempo que me siento en una burbuja, flotando entre el aburrimiento y la complacencia, a punto del paroxismo mental. En fin, que aquí anoto que hay un cambio cerca, pero que todavía no sé bien cuál será...

Polvo eres

Me llegó la notificación hace unos días: "por mudanza de los inquilinos actuales, le comunicamos que tendrá que acogerle temporalmente en su casa, hasta nuevo destino". Y así, sus gramos de puro hueso han llegado a mi casa, de tapadillo, para no provocar desaveniencias; porque no siempre donde caben dos, caben tres... aunque el último en llegar sea poquita cosa. Ni siquiera le di la bienvenida a mi hogar, y eso que era la primera vez que entraba en él; sólo de pensarlo, se me atragantaron las lágrimas y se me licuaron las palabras. Me quedé muda, abrazándole, porque llevo tres años y dos meses sin poder hacerlo y esta es la vez que más cerca podré tenerle en mucho tiempo. Porque todo está ya hablado: sólo estará en mi casa temporalmente... Las eras del ajo conquense le esperan. Yo creo que allí descansará en paz.

cuarto enero

Paté con mermelada, crema de marisco, pinchadas de ensalada y rodaballo al horno. Échale un trocito de turrón encima, un bocado al polvorón y el jugo de la uva. Báñalo todo en Rueda y agítalo con champán. Cambia un minuto antes a Buenafuente por el espumillón de la española y... FELIZ 2009!!!! Achuchones, chinchines y flashes para el recuerdo. A punto de hacer 4 años con este blog.

quizás este blog esté absorbido por el facebook...

Sé dónde vives, dónde trabajas, con quién sales, conozco a tus amigos y tú a los míos, te escribo en google y aparece tu nombre, miro en la agenda del móvil y ahí estás, tus fotos ya son también mías gracias al 'tag', leo tus instantes cada vez que actualizas y me entero de que ahora caíste como "became fan" de algo más; si alguna vez quiero leerte, miro tu blog... Y así te tengo, con todo al destape. Tecla a tecla. Si suena el telefonillo ya no es para bajar a la pista, sino para que abra al cartero comercial. Si recibo cartas, son del banco, o una multa -siempre a destiempo, siempre inoportuna-. Si oigo el ring del fijo es que estoy soñando, porque hace dos años que vivo sin '91-'. Y, a veces, cuando tengo tiempo, me doy cuenta de que sé tanto de ti que prefiero estar conmigo; en casa, un libro abierto por la pag. 186, los Sexy Sadie de fondo y un baileys sobre la mesa... Paro, suena doble click. Mensaje al móvil: "Mañana a las 13:30, Lavapiés". Ap...

NO NOS HEMOS AUTOABSORBIDO

Nos echamos a dormir pensando que lo mismo una tromba de agua demolía el edificio, y con la guasa de saber que el mundo lo mismo se tragaba "para dentro". La Nada partiría de Ginebra devorándonos en minutos, segundos?. ¡Glup! Y así nos habríamos ido para siempre, con un adiós de onomatopeya. Pero desperté pasadas las 9:30. El apocalipsis pasó de largo y tocó volver a las tropecientas horas aquí sentada, viendo pasar teletipos, amarrada al estrés. Esta semana nadie se acuerda de Neira, sólo hay partes médicos diarios. "Estable, dentro de la gravedad". Aquí esperan, más tranquilos, porque ya tenemos las lágrimas de sus amigos: justo cuando Héctor sacaba el pañuelo un zoom se acercaba a su dolor; el rec siguió encendido durante cinco minutos más, engullendo un momento que podrá ser repetido una y mil veces ante otras tantas retinas.¡Glup!, y para dentro... ... Mientras los protones y neutrones se aceleren sin más, no nos quedará otra que seguir tragando.

volviendo

Para septiembre siempre saco mi particular coleccionable: el de todas las cosas que podría ponerme a hacer, y nunca hago. O empecé y nunca terminé. Cada año lo compro y ahí se queda, encartonado con su plástico sin quitar. Y este año, no sé por qué, no ha sido así: no he pisado el kiosko y no me he echado a soñar con imposibles, simplemente he vuelto de vacaciones. Allí sí soñé, eso no cambia. Tumbada al sol, torpedeada por la arena que levantó durante tres días el viento de Levante, soñé con un año sabático. Por fin vería todo: las dunas de Marruecos las subiría en furgoneta, dormiría en moteles de carretera desde Maine hasta a Arizona, y la uña del meñique la bañaría en el Ganges. Lo leería todo, salvo deshonrosas excepciones; y probaría de nuevo con la tinta: el placer de buscar palabras y el deleite de pintar... Y quizás, de vez en cuando, podría dedicarme a desaparecer por días y por horas, incluso, sabiendo que no habría descuidado a nadie. Porque, cuando vuelvo de tumbarme al so...

MI TIO

Todavía no he quedado con ella. Lo haré mañana. Y seguramente no surjan las mismas palabras, contadas de la misma forma ni con el mismo ímpetu; suele pasar con cada entrevista previa: yo anoto sus expresiones y cómo definen lo que han vivido. Te lo cuentan con una naturalidad impagable, muchas veces difícil de conseguir cuando no hay un teléfono de por medio sino una cámara. "Cuando quieras, estoy grabando"; y entonces tú preguntas, a veces, "nombre y cargo" -aunque sepas la respuesta de antemano-. Ella me ha pedido que la grabemos de tal forma que no se la reconozca. Pero su "cargo" lo contaré: madre de un joven con trastorno de personalidad límite que ha pasado diez años a la sombra. De los 22 a los 32; salió el pasado julio. En diez años ha viajado de una prisión a otra: Granollers, La Modelo, Navalcarnero... Y de una medicación a otra: la del psiquiatra de Granollers, la de La Modelo, la de Navalcarnero... Han sido diez años sin reducción de pena, co...

rojo como blancos son los besos que me mandas desde lejos

Era el día de los franceses y los mostoleños; a ti te había tocado hablar de los primeros, a los que el 2 de mayo pilló desprevenidos; un fallo de estrategia, dijeron, pero cambió el rumbo de la historia y ya nunca se pudo pasar por alto. Lo marcaron en el calendario: unos en rojo, para recordar que había que olvidar por qué perdieron; los otros en rojo y gualda, orgullo del levantamiento. Y así, una vez más, quedó demostrado que era imposible coincidir en colores, al menos a la hora de pintar la memoria. Para los que somos desmemoriados y de ánimo voluble, la paleta y el pincel nos estorban. Yo también recuerdo el rojo, y el verde, en la semana más triste de mi vida. El verde llevaba dentro cenizas y el rojo me daba calor; pensé mucho si ponerme o no ese abrigo –quizás no acompañaran las circunstancias...- , pero a día de hoy aún le da “vida” a un instante en el que todo era surrealista... Esos días son del blanco de una misa inesperada; marrones del ladrillo de La Paz; bermellón...

cuando quedan lejos...

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En la estación de tren no se puede fumar. En ninguna, pero en Puerta de Arganda la gente fuma mirando los raíles. Ellas con plumas negro y los pelos teñidos, desmelenados; ellos con mochila al hombro y deportivas. A las horas que yo lo cojo apenas está cargado el andén de gente, apenas se oye ruido. Pero ayer se oía a una niña llorar; una y otra vez el mismo llanto. Él la miraba con los ojos acuosos y le volvía a dar a "reproducir" en el móvil. Y la niña volvía a llorar. Él, ¿su padre?, ¿senegalés?, parecía revivir la despedida de su familia desde una estación de tren en Madrid. Lejos, muy lejos.

merece un post

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http://blogs.elpais.com/oscar_gutierrez/

leer y escribir

De pequeñas nos leía cuentos por la noche a Ra y a mí. Yo le pedía una y otra vez el de "Pedro y el lobo". A él y a mi abuela. A ella además la incluyeron en los guiness: cienes de veces leído "Los 7 cabritos y el lobo". Y un día llegué y le dije: "papá, me he terminado el cómic del Tío Gilito", y le conté sus 53 viñetas con sus bocadillos respectivos. Cuando tenía 9 años la Telefónica le trasladó a Burgos, y cada noche se arropaba con cinco mantas aún durmiendo pegado al fogón; y te lo contaba así porque era 'el manchego más andaluz', o así al menos nos hacía entender mi madre lo exageraos que eran los andaluces... y mi padre. Y fue en una de esas idas y venidas Madrid-Burgos cuando me compró en un stand giratorio de gasolinera "Las fábulas de Samaniego", de las que de vez en cuando aún me vienen versos a la memoria. Yo sólo recuerdo que estaba en la habitación cuando me llegó con uno de los mejores títulos de la historia de la literatu...

parte médico

He descubierto que nada es tan malo como parece. Un día te levantas dando tumbos, con la cabeza descolocada y dando pasitos a lo zombi. Bien, vuelves a la cama. No queda otra: hay que avisar en el curro. La pantallita del móvil brilla demasiado en la habitación a oscuras pero ya está, hoy en el reparto de tareas sólo ha tocado la de ir al médico. El día se hace largo. Uno siempre descubre la de cosas que se pueden hacer mientras no estás diez horas trabajando... o yendo de la cama al sofá; qué inutilidad. A última hora de la tarde consigo el justificante y una marca en el calendario: “sí, claro, algún día tendrás quistes”. Pues nada, mi doctora siempre ha seguido el intachable criterio de decirme las cosas tal y como son, para algo la frío a preguntas. Además esta vez me ha echado la mirada de sí que eres cansina : “A partir de ahora tendrás que tomar sin falta tu dosis de hierro al mes” –lo del hierro y sus dosis oportunas lo llevamos arrastrando, ella como médico y yo como paciente, ...

de vuelta

Cuando las empecé, llovía; y se están acabando con días de sol. Dos semanas... como sería disfrutar así de todo un año? De despertares voluntarios, quedadas infinitas, des-estrés, lecturas durante horas, un libro pegado a otro; me dejo abrazar, me dejo ver, me dejo sentir... Estoy reaprendiendo, recuperando un poco de la tranquilidad perdida. Necesitaba tiempo para darme cuenta de que ya no podía ser fuerte sin más: porque ya son más de tres años; hace casi cuatro que todo empezó a torcerse, o hace más, porque nada surge de la noche a la mañana, sino que lleva su tiempo de maceración, pausada... hasta que se precipita... Y cuando él se precipitó, todo se desbordó, y yo me recogí dentro, muy dentro, y ahora estoy asomándome de nuevo. Pero antes he tenido que perderme y dar tumbos llamando a puertas desconocidas por ver si detrás de esas mirillas me encontraba con una mirada distinta, con alguien que me pudiese entender sin conocerme; queriéndome alejar de quienes siempre tuve cerca, per...

cuando un libro recoge lo que tantas veces pensaste

... uno ve un día un gesto inconfundible, asiste a una reacción inequívoca (…) siente en la nuca el carácter o la propensión de una mirada cuando ésta se sabe invisible y resguardada y a salvo, tantas son involuntarias; nota la melosidad o la impaciencia, percibe las intenciones ocultas que no están ocultas jamás del todo, o las inconscientes antes de que se vuelvan conciencia en quien deberá abrigarlas, a veces prevé uno a alguien antes de que ese alguien se prevea a sí mismo ni se conozca ni se intuya siquiera, y adivina la traición aún no fraguada y el desdén aún no sentido; y el empacho que uno causa, el cansancio que provoca o la aversión que ya inspira, o bien lo contrario que no es mejor siempre: la incondicionalidad que se nos tiene, la demasiada expectativa, la entrega, el afán de agradar del otro y de sernos vital para suplantarnos luego y ser así quien nosotros somos; y el ansia de posesión, la ilusión que uno crea, la determinación de alguien de estar o permanecer al lado, ...

Carmen, Murasaki y yo

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Virtudes

Cada vez más pequeña y delgada; pasan los meses sin vernos y ella siempre me recibe con su sonrisa y un "pegotera, gracias por venir. Ay, mi Beukilla, mi hoyitos guapos". Y me siento a su lado, en el cuarto donde lo tiene todo: su cama reclinable, sus fotos, su tele, sus recetas de cocina recortadas durante años de las revistas y metidas a presión en cajones abarrotados. Y me pone delante uno de sus platos especiales, el único que puede preparar sentada, porque dice que es sólo cuestión de pelar las patatas y las zanahorias y echarlas a la cazuela con las judías verdes. Pinchar y listo: sabor a recuerdos; del tatarabuelo que fotografiaba a Alfonso XIII al bisabuelo que pintaba en el Prado y murió de neumonía; de los años en los que en invierno la nieve llegaba en Madrid hasta la rodilla y en verano apenas tenía ni hambre ni dinero para comer más que unas picotas. “Fíjate, y ahora lo que más como son medicinas”. Tantas… Para el azúcar, la tensión, la circulación, sus pequeños ...
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quizás no haya momentos mejores ni peores, sólo importa el punto desde donde uno se sienta a observarlos. Visto todo desde "la terra do fado" quizás sí que tenga mi realidad otra cadencia, más pausada. Ojalá la risa saliese tan pronta y sonase igual de clara, el cansancio tuviese este peso pluma y las ideas encontrasen su sitio con tanta facilidad. Mirar desde lejos me gusta, aunque es una forma de relativizar un tanto pesarosa porque de antemano ya sabes que es parte de esta burbuja que da el viajar: es ver la Tierra en miniatura y poder convertir los problemas poco llevaderos del día a día en algo casi insignificante; echar un paso atrás para poder despegarnos del lienzo emborronado. En una terracita de Punta Umbría, comiendo chocos y adobo, apodamos con propiedad un momento por el que brindar. "BIENMESABE", por el sentido y el sinsentido!!! Como colofón, y sólo por el tiempo que el vínculo de El País pueda leerse de gratis. Ahí va, una forma de leer la inmigraci...
¿Actualizo?... Será porque algo tendré que contar, y lo cierto es que mucho ha llovido también desde la Noche de San Juan. Ayer encontré una forma de redefinir lo que me pasa, de una forma -creo- más inteligible: "la nada avanza, engulléndolo todo", quitándole valor. Lo malo es que esto suena también a historia interminable...
puah, puah, así suena el cuarto de mi hermana pequeña mientras navego entre rentas portentosas, modelos 103 y borradores, retenciones algorítmicas, cifras redondeadas a lo alto... Ella se juega unos eurillos al cinquillo y yo intento ordenar mi economía con números con los que nunca pensé que tendría que lidiar. Como con tantas otras cosas... Y en el iPod ahora suena una rancherita bailonguera de Alamedadosoulna : "Hoy me entregaré, me condenaré, no habrá más nada. Porque todo ha salido mal, no me importa, no lloraré. Tranquilo, chaval, que el mundo no acaba. Maldito, reloj, si el tiempo parara". Cómo me gusta que la música acompañe a lo que escribo, que me pueda ahorrar el buscar las palabras ya que con "plagiar" su ritmillo ya está todo hecho. Ahora tú también lo sabes, verdad? Echando de menos una mágica Noche de San Juan.

un lunes de mayo

No se ha acabado la semana, y ya te tengo nostalgia: trajiste cañas (tú 72, yo sólo 3), viniste para arroparme con risas (salen más espontáneas contigo) y paseaste tus preguntas para respuestas azarosas. Siempre te espero con los brazos abiertos; a ti, que eres tan apetecible de abrazar y tan poco dado a ser abrazable.