de vuelta
Cuando las empecé, llovía; y se están acabando con días de sol. Dos semanas... como sería disfrutar así de todo un año? De despertares voluntarios, quedadas infinitas, des-estrés, lecturas durante horas, un libro pegado a otro; me dejo abrazar, me dejo ver, me dejo sentir... Estoy reaprendiendo, recuperando un poco de la tranquilidad perdida. Necesitaba tiempo para darme cuenta de que ya no podía ser fuerte sin más: porque ya son más de tres años; hace casi cuatro que todo empezó a torcerse, o hace más, porque nada surge de la noche a la mañana, sino que lleva su tiempo de maceración, pausada... hasta que se precipita... Y cuando él se precipitó, todo se desbordó, y yo me recogí dentro, muy dentro, y ahora estoy asomándome de nuevo. Pero antes he tenido que perderme y dar tumbos llamando a puertas desconocidas por ver si detrás de esas mirillas me encontraba con una mirada distinta, con alguien que me pudiese entender sin conocerme; queriéndome alejar de quienes siempre tuve cerca, per...