puah, puah, así suena el cuarto de mi hermana pequeña mientras navego entre rentas portentosas, modelos 103 y borradores, retenciones algorítmicas, cifras redondeadas a lo alto... Ella se juega unos eurillos al cinquillo y yo intento ordenar mi economía con números con los que nunca pensé que tendría que lidiar. Como con tantas otras cosas... Y en el iPod ahora suena una rancherita bailonguera de Alamedadosoulna : "Hoy me entregaré, me condenaré, no habrá más nada. Porque todo ha salido mal, no me importa, no lloraré. Tranquilo, chaval, que el mundo no acaba. Maldito, reloj, si el tiempo parara". Cómo me gusta que la música acompañe a lo que escribo, que me pueda ahorrar el buscar las palabras ya que con "plagiar" su ritmillo ya está todo hecho. Ahora tú también lo sabes, verdad? Echando de menos una mágica Noche de San Juan.