NO NOS HEMOS AUTOABSORBIDO

Nos echamos a dormir pensando que lo mismo una tromba de agua demolía el edificio, y con la guasa de saber que el mundo lo mismo se tragaba "para dentro". La Nada partiría de Ginebra devorándonos en minutos, segundos?. ¡Glup! Y así nos habríamos ido para siempre, con un adiós de onomatopeya.
Pero desperté pasadas las 9:30. El apocalipsis pasó de largo y tocó volver a las tropecientas horas aquí sentada, viendo pasar teletipos, amarrada al estrés.
Esta semana nadie se acuerda de Neira, sólo hay partes médicos diarios. "Estable, dentro de la gravedad". Aquí esperan, más tranquilos, porque ya tenemos las lágrimas de sus amigos: justo cuando Héctor sacaba el pañuelo un zoom se acercaba a su dolor; el rec siguió encendido durante cinco minutos más, engullendo un momento que podrá ser repetido una y mil veces ante otras tantas retinas.¡Glup!, y para dentro...
... Mientras los protones y neutrones se aceleren sin más, no nos quedará otra que seguir tragando.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
si te pones a pensar en todas las cosas que no podemos tocar pero nos tocan terminamos por vomitar. No se puede tragar tanto y, al final, acabamos siendo de piedra ante un mundo de marfil. Ánimo desde la paz (no Bolivia).
tx

Entradas populares de este blog

a vueltas con Bartola