un lunes de mayo

No se ha acabado la semana, y ya te tengo nostalgia: trajiste cañas (tú 72, yo sólo 3), viniste para arroparme con risas (salen más espontáneas contigo) y paseaste tus preguntas para respuestas azarosas. Siempre te espero con los brazos abiertos; a ti, que eres tan apetecible de abrazar y tan poco dado a ser abrazable.

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
72 son muchas cañas para un adulto. Pero son pocos si hablamos de abrazos... Creo que te debo cerca de 70...
tx
Sergio ha dicho que…
Hay personas con las que siempre se está en eterna deuda. Será por eso por lo que nunca son suficiente 72 cañas, ni muchas las preguntas que buscan respuestas azarosas, y, ni siquiera, los mil quinientos abrazos que la proximidad ofrece y la distancia demanda.

Entradas populares de este blog

a vueltas con Bartola