Un niño iraquí entre los escombros de su casa, en Nayaf, a 180 kilómetros al sur de Bagdad después de la explosión de una bomba a última hora del 28 de septiembre, en Nayaf. El atacante hizo explotar un artefacto en la casa de un guardaespaldas del clérigo radical chií Moqtada al-Sadr matando a dos personas e hiriendo a otras cinco.

Comentarios